jueves, 27 de octubre de 2016

Cómo evitar crear una Mary Sue


Para los que no lo sepan, una Mary Sue es un arquetipo de personaje femenino, siempre joven, y bastante aborrecido y criticado por los lectores más experimentados. Vale, vale, corrijo: escritores con mejor gusto. Para qué nos vamos a andar con eufemismos. La Mary Sue, en términos simples, es la chica perfecta: la que es amada por más de una persona, la que tiene talentos asombrosos, la que es bella, la que siempre es valiente, fuerte, el fruto más jugoso del árbol. Hasta sus enemigos la desean.

Se suele pensar que la Mary Sue es un alter ego de la autora o la idealización femenina del autor. Un personaje tan irrealista, absurdamente genial/especial, que resulta repelente. ¿Por qué? Porque no puedes empatizar con alguien así a menos que tus ideales estén tan retorcidos como los de aquellos que inventan estos esperpentos con sangre de unicornio recorriéndoles las venas.

Así que si tu objetivo es crear un personaje redondo, bien construido, aleja este arquetipo de tus intenciones creativas, pues echarás por la borda la trama, y aunque seguramente tendrás muchos lectores que encontrarán buena la historia (quinceañeras mojabragas y adolescentes patidifusos, por lo general), otros solo te verán como un escritorcillo sin talento.




Acá algunas definiciones de una Mary Sue tomando como ejemplo a la protagonista de Crepúsculo, Isabella (Una Mary Sue por excelencia)




Todo el mundo gira en torno a ella: Así es. Si ella no estuviera, el resto de la historia no sería más que una maqueta mal hecha. Es, como dije antes, el fruto más jugoso: la guinda de la torta. Todos le prestan atención, convirtiéndose el resto de personajes secundarios en meros títeres para hacerla resaltar.





Es muy deseada: Que no les extrañe que la Mary Sue esté en medio de un triángulo amoroso. SIEMPRE es amada por más de uno. Y si no es amada, es admirada. A veces sin motivos lógicos aparentes. En la película, recuerdo que este personaje no llevaba ni medio día en el colegio cuando ya tenía la atención de tres muchachos. WTF.




Es perfecta: Tiene tan pocos defectos que, realmente, no hay mucha diferencia entre una Mary Sue y un maniquí. Y si tiene defectos, son algo así como: lindamente torpes o con tendencias a ponerse en peligro (para seguir acaparando la atención del resto) y ser rescatadas luego por sus caballeros de brillante armadura (sí, lo de brillante fue un chiste, por supuesto). Incluso se ve bien cuando está recién levantada o a punto de morir. Era que no.




Tienen un talento único y shuper especial: O más. No solo son deseadas por más de un infeliz, sino que también poseen muchas habilidades especiales. En Crepúsculo, sin razones aparentes, Bella es la única a quien Edward Cullen no puede leerle la mente. A veces, las Mary Sue también pueden hacer cosas ilógicas que nunca son explicadas por el autor: ser muy buenas con los animales, tocar muy bien un instrumento o ser la mejor en algo sin que se explique por qué.





Tienen muchos atributos inexplicables y difusos: Pueden ser muy bellas, pero ellas nunca se dan cuenta (fuck lógic). Pueden ser muy talentosas, pero nunca alardean de ello ni son arrogantes. Pueden ser muy: gamers, musicales, tener la mejor voz y ser muy lectoras, pero nunca hay una justificación para estos atributos. 

A Bella Swan la presentan como una lectora al principio de la historia, pero luego JAMÁS se la ve coger un libro o hablar de literatura con alguien (Fuck logic) Es como poner a un músico al que después nunca coge su instrumento o un dibujante que solo dibuja cuando el autor quiere que acapare la atención del resto de sus admiradores.




Destacan aunque su personalidad sea una mierda: Cabello pelirrojo, ojos amarillos intensos, palidez de geisha, un cuerpo súper espectacular aunque nunca la veamos ejercitarse. Tampoco son velludas ni van al baño ni cagan o tienen mal aliento. Vulgares jamás. Deben destacarse, aunque como personas sean francamente aburridas o superficiales. Por ejemplo, Bella era bastante insulsa y antisocial con sus nuevos compañeros, pero aún así se hizo muy popular. Llevaba menos de un día en el colegio y ya tenía varios amigos. Fuck Logic.



Exacto, Mary Sue. Entre más única y especial seas, más te odiaremos. Pero ¿cómo podemos evitar crear una o uno? (Gary Stu, en el caso de los hombres) Aquí algunos consejos, mi querido aspirante al Nobel:

1- Nadie es perfecto: Y no solo eso; a veces olemos mal, decimos groserías, envidiamos a nuestros amigos, queremos mandar todo a la mierda y, en el caso de las chicas, a veces no dan ganas de afeitarse las piernas (¿o me equivoco?) Entre más realista y hasta contradictorio sea un personaje, más complejo queda. Los mapaches somos perfectos, cierto, pero los humanos no. Están llenos de matices. Y una buena historia siempre lo será cuando sus personajes estén a la altura. No podemos empatizar con un maniquí.

Si tu protagonista, ya sea hombre o mujer, tiene un talento especial ¡pues que lo tenga! Pero justifícalo. Sherlock Holmes se pasó toda la vida deduciendo y estudiando aspectos tan complejos como los tipos de ceniza y el comportamiento de las abejas para poder ser mejor detective. Y pese a su enorme inteligencia, Sherlock no es James Bond y tiene serios problemas de adicción a ciertas sustancias. Tampoco tenía una mente ilimitada, pues el mismo reconoció que no tenía idea que la Tierra giraba alrededor del sol.

2- Todos somos protagonistas de nuestra propia historia: Una de las cosas que me cabrea de Crepúsculo, Harry Potter y El Nombre del Viento es que todo gira alrededor de sus protagonistas. Ellos siempre resaltan. Si bien en Harry Potter hay un motivo, habría sido interesante conocer más sobre otros personajes desde un punto de vista omnisciente. Aunque tengas un protagonista, también detente en los demás: dales una historia, gustos, hobbies, manías, cualidades y defectos. El protagonista no puede ser el único personaje interesante ni el mejor construido de tu historia.

3- Justifica: Nada debe pasar por qué sí. Si quieres que tu protagonista sea el mejor en algo, adelante, pero cuéntanos por qué. ¿Es el músico más prodigioso? entonces explícanos por qué y cómo aprendió. Tal vez creció en una familia de músicos o su maestro era el mejor de su época, por ejemplo.

O tal vez es muy buena en el arco porque se vio obligada a cazar para alimentar a su familia (como la protagonista de Los Juegos del Hambre) o es muy culto porque realmente estudia, lee y se interesa por aprender (Hermione Granger)

4- La belleza no lo es todo: No digo que no puedas crear personajes guapos. Pero no estés mencionándolo todo el tiempo. Ejemplo: "Anita arrancó la flor con sus perfectas y blancas manos y luego miró el cielo con sus azules y profundos ojos". Es más: entre menos estés mencionando sus características físicas, mejor. Con una sola vez basta. En Crepúsculo, la autora no deja de alabar el perfecto físico dios griego del protagonista masculino, lo que desespera.

Más importante que la belleza física, es su personalidad y desarrollo como personaje. Céntrate en eso. A menos, claro, que esa belleza sea un motor más en la historia, como ocurre en Retrato de Dorian Grey. Allí está justificado, pues la novela trata sobre la belleza perpétua de su personaje y como esto, a su vez, lo va destruyendo.

Para finalizar: no importa si tu protagonista tiene una o dos de estas características de Mary Sue. Por ejemplo, puede perfectamente ser muy bueno en algo y ser la clave para salvar al mundo, pero al mismo tiempo, tener defectos físicos, estallidos de humor repentinos y ser pésimo en las relaciones amorosas. Esto lo hará más humano y mejor personaje. Créeme.



lunes, 24 de octubre de 2016

Sputnik Mi Amor- Haruki Murakami




Lo he dicho muchas veces y lo vuelvo a repetir: soy un lector incondicional de Murakami. Me gusta casi todo lo que escribe (algunos libros más que otros), y esto tiene mucho que ver con su estilo particular, que no puedo describir, y esa tendencia de adentrarse en el pozo interior de sus personajes. Pero, especialmente, Murakami me seduce por aquel toque indiscutible de surrealismo literario que utiliza en todas sus obras, el cual maneja a la perfección.

Cada año parece que me postro con más fruición ante las obras de corte surrealista u onírica; de esas novelas que involucran al lector, que juegan con su percepción de las cosas simples y le hacen adentrarse en universos literarios más allá de toda realidad conocida. 

Tal es el motivo por el que soy un incondicional de autores como Borges, Cortázar, García Márquez con su "Cien Años de Soledad", Paul Auster, Kafka, Saramago, Bradbury, Lewis Carroll, Georges Perec, entre muchos otros.

Hoy les traigo mi reseña de una de las novelitas más cortas del popular novelista nipón (ese eterno candidato al nobel) y desde ya les digo que será una reseña muy favorable, pues Sputnik Mi Amor me ha recontraencantado.


La Historia

Arrancamos con dos personajes: el narrador (del cual nunca sabremos su nombre) y la despistada y rebelde Sumire, de quien el narrador está enamorado. Es, sin embargo, un amor no correspondido, pues Sumire parece tener solo una cosa en la cabeza: ser escritora.



Sumire es -como cabe esperar de casi todas las escritoras jóvenes- una chica extravagante, con algunas trancas emocionales y un aspecto medio desaliñado que compenetra con opiniones del mundo bastante contradictorias. Sumire se desvive absolutamente por sus aspiraciones literarias, deseosa de convertirse en la nueva "Kerouac" de las letras.

Vamos, una típica aspirante de escritora joven a la que le obsesiona el movimiento literario beatnik creado por los rebeldes y sexualmente activos Allen Ginsberg y Jack Keroac en la Norte América de los 50.

Hasta ahí todo bien, un poco cliché, pero con una introducción interesante de estos dos personajes. Todo bien hasta que entra en escena la atractiva, adinerada y enigmática Myu, y desde aquí la novela hace una voltereta, se cambia de ropa y tuerce la trama en una dirección mucho más enrevesada, lo cual la hará difícil de soltar.

Lo que ocurre es determinante para la vida de estos tres personajes: Sumire se enamora perdidamente de Myu, quien a su vez arrastra a su paso un fatal y trastocado pasado que tendrá una relevancia absoluta en el clímax de los capítulos finales.

Los personajes

Para los lectores habituales del nipón, los personajes siempre son complejos y profundos; no suelen tener una faceta de héroes, ni ser extremadamente inteligentes o poseedores de grandes particularidades físicas o intelectuales (salvando ciertas excepciones de ciertos libros) Vamos, gente común. Pero lo que los define es su evidente soledad. Murakami siempre nos habla de la soledad interna de los seres humanos. Quién quiera leer a Murakami, debe tenerlo claro: todos sus libros llevan impregnado un análisis profundo de la soledad y el desarraigo social en menor o mayor medida.

Por tanto, los personajes de Sputnik Mi Amor no se quedan atrás. De hecho, este libro derrocha melancolía y soledad en cada una de sus páginas. Tanto el narrador como Sumire y Myu están solos. Se sienten solos, perdidos y errabundos. Son inseguros y no saben muy bien lo qué hacen ni hacia donde van en realidad. Apenas tienen plena consciencia de sus sentimientos.

Son personajes sobrecogedores que están en un constante dilema consigo mismos; que se tambalean entre dos mundos paralelos y buscan algo que parecen haber perdido en algún momento. Pero qué no saben a ciencia cierta qué es.

Mi opinión del libro

Empezaré por los personajes.

Resulta que el personaje que más me ha ganado es el narrador. Ese narrador sin nombre del que a veces quisiéramos saber más cosas. Es no solo el mejor amigo de la excéntrica Sumire y al único al que ella es capaz de desnudar todas sus inseguridades y secretos (al punto de llamarlo a menudo muy tarde en la madrugada, desde cabinas telefónicas), sino también el hilo conector de todas las subs-historias que se nos van presentando en la novela. 

El narrador es un personaje humilde, pero muy racional, que a veces nos conmoverá y con el que empatizaremos todo el tiempo. En un momento, él mismo se mete en la historia y pide permiso para hablar de sí mismo:


"Voy a hablar un poco de mí.
Ya sé que esta es la historia de Sumire, no la mía.
Pero es a través de mis ojos como se presenta a un ser humano, a Sumire, y es a través de ellos como se desgrana su historia, así que me parece hasta cierto punto necesario explicar quien soy"

Me gusta esta parte porque nos hace conectar de inmediato. Nos recuerda que todos las historias tienen un narrador. Porque omnisciente o no, el narrador es quien teje las palabras, dándoles sentido y propósito. En este caso, el narrador es un personaje tan complejo como Sumire y Myu. Y el yugo de su existencia es amar a Sumire sabiendo que jamás será correspondido.

Después del narrador, quién más me gusta es Myu, esa mujer misteriosa, dueña de una empresa de vinos, de quien se enamora Sumire. Me gustó sobre todo el impresionante trasfondo del personaje. Un trasfondo que no voy a destripar aquí, pero que es para dejar a cualquiera con la boca abierta. Vaya historia carga Myu sus espaldas. 

Y por último, Sumire. Me ha caído muy bien Sumire, aunque me resulta algo más predecible su desarrollo, lo que no quiere decir que sea malo. Se palpa el desarrollo del personaje a lo largo de la trama, llegando a ser capaz de ir dejándolo todo atrás -incluso su mayor sueño-, por irse con aquella mujer de la que se ha enamorado, pero de la que no sabe nada.

Ahora, sobre la historia...

Lo que más me gusta de este libro es como Murakami juega con las realidades paralelas, el surrealismo puro y los elementos como el satélite Sputnik para ejemplificar el tránsito introspectivo de sus inseguros personajes.

El satélite Sputnik será la perfecta alegoría de la soledad que arrastran Sumire, el narrador y Myu:



"Y entonces lo comprendí. Habíamos sido unas magníficas compañeras de viaje, pero, en definitiva, no éramos más que dos solitarios pedazos de metal trazando su propia órbita cada una"


No puedo decir mucho más porque, habiendo hablado ya de los personajes, he transmitido lo que es en sí misma esta novela: un relato largo y melancólico de ellos tres, el narrador, Myu y Sumire. Es a través de sus dramas internos como se va desgranando la totalidad de la trama.

Tal vez no sea la más destacada de Murakami, pero si eres fan del escritor o te apetece leer algo más diferente e instrospectivo, te la recomiendo al 100%. Les dejo un último extracto de la novela:

"Unos solitarios pedazos de metal flotando en la negrura del espacio infinito  que de repente se encontraban, se cruzaban y se separaban para siempre. Sin una palabra, sin una promesa".


martes, 2 de diciembre de 2014

Fenómeno Best Seller: una historia de discriminación



  • Muchas son las discusiones que rodean a la llamada literatura "best seller", blanco del desdén de los círculos literarios más exigentes y elitistas. Se le cataloga incluso de "literatura basura", por el simple hecho de arrastrar grandes ventas a su paso y gozar de la preferencia de una amplia mayoría de lectores. Pero... ¿qué hay de cierto y verdad sobre lo que se dice del fenómeno Best Seller?
Primero cabría preguntarse: ¿qué es un best seller? Las denominaciones sobran, pero no todas ellas sea, tal vez, las más acertadas. En la actualidad, un libro best seller es, en el término más sencillo y fácil de digerir, aquel libro que se vende mucho. 

Para muchos lectores pudorosos y académicos expertos en la materia, que un libro se venda mucho y sea leído por las masas es causal de sospecha; de que algo malo debe tener. No nos extrañemos. Incluso en el mundo de la literatura, las modas echan a varios para atrás. A veces tienen razón, pero otras veces no tanto. A veces -y con más frecuencia de la que parece-, ocurre simple y llana discriminación literaria.

Para que un libro se venda mucho, este debe contar con ciertos requisitos básicos: marcar una tendencia de época, abrir un imaginario que conecte fácilmente con los lectores y ser absorbente, de forma que el lector necesite seguir leyendo para saber qué ocurrirá en las páginas siguientes. En el caso de los libros de dudosa reputación, apenas salen al mercado, ya cuentan con una amplia difusión publicitaria.

Sin embargo, un libro puede contener todas estas características, y no por ello será un libro bueno o un libro malo. Las opiniones suelen ser, a menudo, muy subjetivas, pero hay que tener en cuenta que hay muchos libros malos que no se venden, y muchos libros buenos que sí se venden. Y viceversa.


José Antonio Marina, experto en este tema, habla de un doble canon:

 "Tradicionalmente, la historia de la literatura se ocupa de los libros de mayor calidad, de los hitos importantes de la tradición literaria, desde un punto de vista intemporal. Solo importa su valor objetivo, que se manifestaría aunque solo un lector -el encargado de juzgarlo- lo hubiera leído. En cambio, en los best sellers, el público, el lector, tiene un protagonismo especial, puesto que es él quien decide lo que entra o no en esa historia. Dos cánones van a enfrentarse: el canon ideal y el canon real. Y cuando una obra está en ambos -en la historia de la calidad y en la historia de la popularidad- pertenece a una categoría especial, para mí apasionante, que denominaría canon total".


Dickens y Arthur Conan Doyle también fueron Best Sellers


Para muchos, novelas como Crepúsculo, El Código da Vinci o Cincuenta Sombras de Grey adolecen de falta de calidad literaria, pero si se estudia bien su contenido y fenómeno, la razón por la que capturaron el interés de tantos lectores (y no-lectores) tiene que ver mucho con la polémica generada a raíz de su contenido, del boca a boca, su contexto histórico o un cuidadoso trabajo de márketing. 

En este mismo saco caen novelas que, contrario a las otros tres, son consideradas obras maestras, como muchos de los libros de Charles Dickens (Historia de Dos Ciudades), El Nombre de la Rosa, de Umberto Eco, o Cien Años de Soledad, de García Márquez. También podemos mencionar Guerra y Paz, Lo que el viento se llevó, Los Miserables, El Principito. Libros muy vendidos en su tiempo y hoy considerados clásicos.

Cuando vivía, Charles Dickens también tuvo numerosos detractores. Lo acusaron de lo mismo que acusan hoy a muchos escritores super ventas: de ser comercial, de ser tendencioso y facilista. En definitiva, de ser mal escritor. Pero hoy en día, nadie podría dudar del enorme peso literario que tiene Dickens, un escritor que se sigue leyendo y se ha convertido en un clásico.

¿Es entonces, un libro que se vende mucho, un libro malo? Siguiendo la línea histórica de la literatura, la respuesta sería: no. Es innegable que muchos libros best sellers tienen muy baja calidad literaria o contenido poco profundo, pero para manifestar aquello, es preciso leerlos; no dejarse arrastrar por opiniones ajenas e infundadas a raíz de la moda de desechar lo que es comercial o se vende mucho. Esto también puede aplicarse al cine.

Otro autor super ventas fue Arthur Conan Doyle, el creador del conocido Sherlock Holmes. También fue mirado en menos por muchos de sus colegas y denostado por numerosos críticos literarios de la época. Le acusaron de ser comercial. De intentar "agradar a las masas". Sin embargo, hoy es adorado por toda clase de lectores, e incluso leído en universidades. El mismísimo Borges era un lector ávido de las aventuras de Holmes y Watson.

El error enorme que cometen muchos académicos, críticos y lectores exquisitos, es caer en la discriminación social a raíz de la preferencia masiva de un libro. La literatura no es aristócrata o plebeya, por ende, no todo lo que sea leído por "el pueblo" es necesariamente algo malo o de pésima calidad. Muchos libros adorados por la crítica son, a veces, libros basura. Y muchos best sellers son -y probablemente serán- clásicos imprescindibles que derrochan el amor por la literatura.


jueves, 13 de noviembre de 2014

Libros que cambian vidas: los lectores recomiendan sus favoritos

"¿Y ahora qué haré con mi vida?"


Todos los lectores hemos leído novelas o autores que nos han revolucionado por dentro. Libros inolvidables que, para muchos de nosotros, fueron los que nos sumergieron de forma irreversible en el mundo de las letras, conectándonos con realidades que sobrepasaron los límites de la ficción para instalarse sin remedio en nuestro corazón. Algunos lectores del blog cuentan su experiencia con aquel libro que los marcó y declaran por qué hay que leerlos.


En los últimos años,gracias a la popularidad de las redes sociales, son cada vez más los lectores que se atreven a recomendar lecturas. Hay incluso reseñistas con canales en youtube, y la mayoría de ellos son jóvenes o adolescentes, lo cual contradice la popular sentencia de que los "jóvenes de hoy no leen". Este mismo blog es un ejemplo de la pasión que inspiran los libros, y la blogósfera literaria se vuelve cada vez más versátil en cuanto a géneros y tipos de lecturas.

Pero los gustos varían según el lector. Y es que no a todos les marcan los mismos libros, lo cual inserta en una paradoja a los blogs de reseñas literarias. Ocurre con frecuencia que aquel libro que alguien quizá no recomendó (tal vez porque no lo entendió o le aburrió), para otro lector ese mismo libro puede tratarse de una obra brillante e imprescindible en su biblioteca. En este sentido, el valor de la obra depende, muchas veces -y como la misma belleza humana-, del ojo que sigue su narración y la conexión que pudo entablar con aquel que decidió zambullirse en sus páginas.

Por eso, ocho lectores del blog hablan sobre esas novelas que marcaron un antes y un después en sus vidas y ocupan un sitio de honor en el podio de su literatura imprescindible.



Alejandro Samaniego (28), nunca fue un buen lector durante su adolescencia. Su padre sí que leía, pero nunca le llamaron la atención las novelas que esté tenía en su biblioteca personal.

"En realidad, yo creo que quisieron matarme el amor por la lectura cuando iba al colegio" dice mientras sus ojos se pasean por las estanterías de su casa. 

Cuenta que en el colegio siempre les impusieron la lectura con una agresividad rayana en lo militar. Para Alejandro, leer era -desde la estricta visión que tuvo en el colegio-, una especie de castigo. El epítome perfecto del aburrimiento al que todo estudiante debe someterse.

Pero cuando tenía dieciocho años, en el verano del 2004, una lesión en su cadera, producto del accidente que tuvo mientras conducía su moto, lo obligó a permanecer inactivo durante dos meses completos. El estricto reposo recomendado por sus médicos le dio la oportunidad de buscar salidas al tedio, y una de esas salidas fue leer.

"Le pedí a mi papá que me recomendara un libro bueno. No sé por qué le dije que quería que fuera algo clásico. Un clásico entretenido eso sí. Un libro con el que pudiera viajar mentalmente para que se me pasara rápido el tiempo", dice Alejandro.

Y su padre le llevó dos libros: La esfinge de los hielos , de Julio Verne, y El plantador de tabaco, de John Barth. Eligió el segundo porque le llamó la atención la portada.

"Había leído algunos libros buenos antes, cuando iba al colegio, pero nunca uno como este. Para mí, el plantador de tabaco fue un antes y un después. Antes del plantador de tabaco, yo no conocía la literatura, después del plantador de tabaco, los libros se convirtieron en algo muy necesario. Todos los años lo leo. Nunca me aburre. Es un libro tremendo que todos deberían leer, porque además de estar muy bien escrito, te da muchos momentos de diversión pura", dice.

Alejandro cuenta que se leyó el libro en tres días. Y tras innumerables lecturas hasta la fecha, sigue siendo su favorito. Lo recomienda a todo el mundo, pero lamenta su escasa reedición. 

"No sé por qué no es tan conocido, porque tiene un lenguaje muy fluido, a pesar de su riqueza de detalles. Para mí, este es el libro que me inició en la literatura"

Alejandro también recomienda:

  • Las Uvas de la Ira -Steinbeck
  • El guardián entre el centeno -Salinger
  • Un artista del mundo flotante


A Javier Alcaíno (20) nunca le gustó leer cuando era niño. Admite que por falta de interés y porque la lectura prematura del Cid Campeador y Cien Años de Soledad en el colegio le hicieron alejarse todavía más de la lectura.

Para él, la diversión no podía asociarse a los libros a menos que éstos fueran cómics. Y es que si bien no leía novelas, sí era aficionado a la literatura ilustrada: mangas, cómics, novelas gráficas.

Pero el día en que su nueva profesora de lenguaje les pidió como lectura del mes El Príncipe de la Niebla, del autor español Carlos Ruiz Zafón, fue para él un día definitivo. El día en que entró en su vida aquella historia de drama y suspenso que la haría devorar libro tras libro hasta la actualidad. Que le hizo enamorarse inexorablemente del poder de la palabra escrita.

"El príncipe de la niebla es muy especial para mí" cuenta mientras hojea su ejemplar. "Fue una historia que prácticamente me devoré, porque está tan bien escrito, todo tan llena de giros y misterios, que era imposible soltar el libro. Luego me leí todo lo del autor y ahora es uno de mis escritores favoritos"

Para Javier, este libro le demostró que los libros podían ser tan adictivos como las películas. Que todo dependía de como estuvieran escritos. 

"No digo que un libro como Cien años de soledad o La Odisea sea algo aburrido, pero sí puede ser demasiado para un niño que no está acostumbrado a leer. Si yo quisiera iniciar a un niño o un adolescente en la lectura, sin duda que le recomendaría empezar por El Príncipe de la Niebla"

Javier también recomienda: 

  • Historia de dos ciudades - Dickens
  • La ladrona de libros
  • El curioso caso del perro a medianoche


José Miguel Moreno (23), estudiante de periodismo, descubrió su libro favorito en la universidad, durante un ramo sobre literatura. El profesor les pidió que leyeran Estrella Distante, de Roberto Bolaño, y para José Miguel fue una conexión inmediata.

Antes de aquel libro, dice, todo lo que había leído no había valido realmente la pena.

"Yo sabía de la existencia de Bolaño pero nunca había leído una novela de él, lo relacionaba con Chespirito (risas) Me fascinó su narrativa. Estuve dos días leyendo Estrella Distante, sin parar. Sentí que era un autor que yo siempre estuve buscando sin saberlo. Y cuando leía a Bolaño sentía que lo que había leído antes no era bueno. Bolaño fue un antes y un después"


Gracias a aquel libro, José Miguel se lanzó a leer novelas más complejas, que antes no le llamaban la atención. Para él, Bolaño es un autor imprescindible, pues sabe que no es el único joven a quien su particular narrativa ha seducido.

"Recomiendo Estrella Distante porque es un libro que atrapa y nos enseña el lado oscuro del ser humano de una forma totalmente única. Un libro que me llevaría a una isla desierta sin dudarlo"

José Miguel también recomienda:

  • Loco afán - Pedro Lemebel
  • La insoportable levedad del ser- Milan Kundera
  • La senda del perdedor - Bukowski



"No sé como describir lo que me produjo este libro con palabras. Todo lo que pueda decir se queda corto"

Así lo expresa Valentina Naso (19), para quien El Castillo Ambulante fue una revelación absoluta, porque nunca había leído algo tan atrapante, conmovedor y mágico.

Se lo regalaron cuando tenía trece años. A Valentina ya le gustaba leer. Era fanática de las novelas policiales, de Harry Potter y la mitología.

Pero cuando llegó a su vida El Castillo Ambulante, su visión literaria cambió de golpe:


"Al poco de leer, ya tenía los brazos como escarpias de lo asombrada que me tenía la historia. No era solo la historia o los tremendos personajes..., es algo que no puedo describir. Nunca voy a olvidar lo completamente fascinada que me sentí cuando leí por primera vez ese hermoso libro"

Hasta el día de hoy, El Castillo Ambulante sigue siendo su libro favorito. Valentina cuenta que es una historia más compleja de lo que parece y que siempre se le pueden sacar dobles lecturas.

"Definitivamente, este libro se lo leeré a mis hijos" añade con una sonrisa.

Valentina también recomienda:


  • Historias de cronopios y famas - Cortázar
  • Melmoth el errabundo 
  • La fuerza de su mirada - Tim Powers


Ayelén Rivera le tomó el gusto a la literatura desde muy joven. Para ella, el primer libro que marcó su camino como lectora fue Momo, de Michael Ende. Tenía diez años y el libro le impresionó tanto que incluso llegó a creer que los hombres grises (personajes de Momo) eran reales.

Después de Momo hubo muchas lecturas, por supuesto. Cientas de ellas. Libros malos y libros buenos; largos y cortos; divertidos, tristes y aburridos. El destino de Ayelén era la literatura.

Así se lo manifestó a sus padres cuando decidió estudiar filosofía y letras en la universidad, descartando su opción de leyes, lo cual fue una ligera decepción para sus padres. Pero ella no lamentó nunca su decisión. Ella quería leer.

Sin embargo, Ayelén vivió en la universidad una experiencia ominosa: la sequía literaria. Simplemente, parecía que ya nada le gustaba. Ninguno de los libros que pasaban por sus manos lograba despertar dentro de ella la chispa del entusiasmo. 

Hasta que El libro de Arena, una recopilación de relatos de Borges, cayó en sus manos. Ocurrió de pura suerte, pues aquel libro se le había quedado a alguien en la mesa de la biblioteca donde ella estudiaba. 

"A la primera ojeada, comprendí con asombro que aquello era algo que jamás había leído antes. Estaba ante algo mágico, indescriptible. Borges llegó a mi vida como un terremoto"

El primer relato, El Libro de Arena, fue para Ayelén la puerta a un nuevo universo literario. Por supuesto, no tardó en devorar todo lo que encontró del autor argentino. Se convirtió en su escritor de cabecera.

"Yo no sabía nada de Borges hasta que me encontré ese libro y fue como amor a primera vista. Yo creo que todos los lectores deberíamos leer a Borges"

Ayelén también recomienda:


  • Un hombre que duerme- Georges Perec
  • Siete cuentos imposibles - Javier Argüello
  • Crónicas Marcianas - Ray Bradbury



Para Alicia Gray(24), el libro que marcó su vida como lectora y como escritora fue El Conde de Montecristo. Es su libro de cabecera no solo porque le hizo conocer el amor profundo por las historias, sino porque la inspiró a escribir.

Lo leyó a los quince años y todavía recuerda las sensaciones que le produjo:

"Empecé a leerlo en el metro. La gente me miraba porque era un libro gordo, de más de mil páginas. Nunca un viaje en metro se me hizo más corto"

Alicia prácticamente se encerró en su casa a leerlo. Tardó una semana, aunque dice que habría tardado menos de no ser porque tenía que comer, ir al colegio y hacer vida social.

"Pero cuando ya iba por la mitad, fue imposible que alguien lograra hacerme soltar el libro. Es una puta obra maestra que todo el mundo debería leerse", declara.

Dice que ha leído mucho. Que ha perdido la cuenta. Y aunque hay muchos otros libros que la han marcado, El Conde de Montecristo sigue siendo su libro favorito, tanto por su monumental historia como por el lazo sentimental que le une a él, pues al acabarlo, decidió que iba a escribir y convertirse en escritora. 

Ayelén también recomienda:

  • Moby Dick - Herman Melville
  • Grandes esperanzas - Charles Dickens
  • La sombra del viento - Carlos Ruiz Zafón



Humberto Cabrera (33) es pintor y poeta. Siempre le gustaron los libros. Eran un elemento común en su casa, gracias a su abuelo y su madre, que siempre le regalaron libros.

Cuando era niño le gustaban los cuentos de Sherlock Holmes y los dibujos de Moebius, a quien admiraba. Pero nunca un libro le marcó realmente hasta que llegó a sus manos un libro rarísimo, difícil de encontrar, llamado Monstruos y Prodigios.

"Este libro es mi regalón. Lo llevo siempre cuando viajo; lo releo cada vez que puedo. Tiene las hojas amarillentas, la tapa medio destrozada. No me voy a desprender de él nunca"

Lo encontró, por esos azares del destino, en una pequeña librería de viejo que hoy ya no existe. Le llamaron la atención su portada y el título, pero al abrirlo y empezar a leer, quedó extasiado.

"Es el libro perfecto para mí: una combinación de ilustraciones únicas e historias atrapantes. Siempre que ando falto de inspiración, agarro el libro y me pongo a leerlo. O simplemente, hojearlo"

Humberto también recomienda:

  • La máquina del tiempo - H.G Wells
  • La invención de morel - Adolfo Bioy Casares
  • Yo robot - Asimov



Para Daniel Logan (38), hay tres tipos de libros:

"Los libros malos, los buenos y Solaris"

Se podría decir que Solaris sería, en su caso, el primero que encabeza la lista de obras maestras. Y Daniel, profesor de literatura, ha leído bastantes obras maestras.

"Solaris me marcó profundamente. Lo leí cuando tenía veinte años y después de su lectura recuerdo que di un largo paseo. Mi visión del mundo había cambiado abruptamente, y la culpa la tuvo ese libro"

Daniel ha recomendado este libro a todos sus cercanos y está orgullo de decir que ha logrado que varios se entusiasmaran con su lectura.

"Solaris es una novela sumamente compleja: aterradora, filosófica, trepidante. Tiene todos los ingredientes que yo le pido a una buena historia"

Daniel también recomienda:


  • El hombre ilustrado - Ray Bradbury
  • Poesía vertical - Roberto Juarroz
  • El proceso - Franz Kafka




jueves, 14 de agosto de 2014

Pagando por ello- Novela gráfica de Chester Brown


Quiero empezar a reseñar novelas gráficas. Muchas. Y aunque mi pretensión en un principio era comenzar con la famosa "Persépolis", he decidido partir con esta curiosa obra del reconocido dibujante canadiense, Chester Brown.

La verdad es que comencé a leer esta historia con una curiosidad anticipada, ya que esta es, efectivamente, las memorias del dibujante como "putero". Eso llama mucho la atención, ya que no cualquier hombre -ni mucho menos un individuo de perfil más público- es capaz de admitir sin tapujos que paga a prostitutas para tener sexo.

Debo recalcar que esta es una novela para gente con criterio formado. Habrá cosas que sin duda muchos no comprenderán, como las opiniones favorables que el autor tiene con respecto al hecho de que muchas mujeres decidan prostituirse. Así es: el autor defiende la prostitución como un derecho y un trabajo tan loable como cualquiera.

El caso es que el autor decidió empezar a pagar prostitutas -ante el horror de sus amigos y conocidos- tras terminar una larga relación con la que había sido su pareja. Una decisión que al principio le costó.


A mí esta novela gráfica me ha gustado bastante. Siempre viene bien leer cosas desde un punto de vista original y ajeno al nuestro, incluso controvertido. De este dibujante yo no había leído nada antes, siendo que es bastante famoso, pero me ha parecido muy entretenido su estilo de dibujo y su forma de narrar.


Lo único que criticaría es que los personajes son muy rígidos y carecen de expresión, pero todo lo demás está muy bien, permitiendo una lectura fluida, sin distracciones.


Al final del libro (y muy sabiamente) el autor ha colocado una suerte de entrevistas y declaraciones en las que habla con más propiedad sobre el tema de la prostitución. Sin duda es una lectura inusual que no dejará indiferente a quien se acerque a ella. 

viernes, 6 de septiembre de 2013

Crepúsculo y 50 Sombras de Grey: ¿por qué les gusta a las mujeres?




No sé si pasa en otros países, pero acá en Chile, al menos, ambas tendencias se han desarrollado así. Recuerdo muy bien aquella época en que, al subir al metro, más de una vez me encontraba con jovencitas leyendo Crepúsculo. Hoy pasa algo similar, pero con dos diferencias: el libro ahora es 50 Sombras de Grey y quiénes lo leen son mujeres mucho mayores.

Y como buen lector indiscreto que soy, he leído ambos libros, por supuesto. Por morbo, para tener una opinión con fundamento y todas esas perogrulladas que se suelen decir cuando no quieres admitir que has leído un libro malo. Y mi opinión respecto a ambos libros es bastante desfavorable por razones en las que prefiero no explayarme mucho, pero que derivan en el mismo tema: el machismo.

Ambos libros me parezcan tremendamente machistas y en ambos encontré características parecidas: protagonistas sumisas con baja autoestima y varones de carácter posesivo y dominante. Así surge el bet seller que hace que millones de lectoras acaben enamoradas de los machos de ambas novelas.

El problema que le veo a 50 Sombras de Grey es el siguiente: las adolescentes que se adentren en su lectura puede que desarrollen una imagen equivocada de lo que es una relación. Creerán que ser golpeadas es sexy y erótico. Y es que los libros ni siquiera llevan una advertencia al respecto. Con ello no critico las tendencias "sadomasoquistas". Pero acá, la violencia empieza antes del sexo. Mucho antes. Es una relación de dominación que, seguramente, no encandilaría tanto si Grey no fuera guapo.

Cada persona explorará el aspecto sexual que más le guste y es muy respetable. Pero en 50 Sombras de Gray nos venden una idea distinta que puede ser malentendida.

Ahora, yo sigo sin comprender por qué a las mujeres les gusta tanto esta clase de argumentos. No estoy en contra de las novelas románticas para nada. De hecho, libros como Orgullo y Prejuicio, Lo que el viento se llevó y Norte y Sur me parecen historias de enorme calidad, con romances muy desarrollados.

Y sin embargo, dos de los libros que yo menos recomendaría son justamente los que más gustan a un alto porcentaje de mujeres de hoy en día: ¿por qué? ¿alguien me lo puede explicar? Yo sigo perdido.

sábado, 10 de agosto de 2013

Libros sobre gatos


Obra del Chiaki Okada

A muchos les resultará una entrada extraña, pero lo cierto es que el gato es uno de los animales más asociados al mundo literario y a mí, personalmente, me encantan. Hay algo en ese animal que atrae tanto a lectores como a escritores; una imagen romántica, quizá asociada al inevitable misterio que albergan los felinos, como si supieran algo que todos nosotros, mortales humanos, ignoramos en nuestro ego infinito.

Seguramente muchos de ustedes, al leer "Historias protagonizadas por Gatos", pensarán enseguida en Cheshire -el gato sonriente de "Alicia en el País de las Maravillas"- o en el Gato Negro, del escritor Edgar Allan Poe. O incluso en El Gato con Botas.

Sabido es también que a muchos escritores famosos -Cortázar, Pablo Neruda, Hemingway, Borges, Bukowskiy, Baudelarie, entre otros- adoraban a los gatos, y algunos incluso escribieron relatos y poemas inspirados en ellos. Acá, un precioso poema de Jorge Luis Borges como muestra:

A un Gato

No son más silenciosos los espejos 
ni más furtiva el alba aventurera; 
eres, bajo la luna, esa pantera 
que nos es dado divisar de lejos. 
Por obra indescifrable de un decreto 
divino, te buscamos vanamente; 
más remoto que el Ganges y el poniente, 
tuya es la soledad, tuyo el secreto. 
Tu lomo condesciende a la morosa 
caricia de mi mano. Has admitido, 
desde esa eternidad que ya es olvido, 
el amor de la mano recelosa. 
En otro tiempo estás. Eres el dueño 
de un ámbito cerrado como un sueño.


¡Hoy les traigo algunas historias protagonizadas por felinos, para todos los lectores amantes de los gatos! Espero que les guste.

Soy un Gato- Natsume Soseki




Este hermoso libro, cuya traducción al español está a cargo de la editorial Impedimenta, es indispensable no solo para quienes aman a los felinos, sino también para todos quienes sientan curiosidad por la cultura japonesa vista desde un punto más crítico, mordaz y social.

El libro está narrado por un avispado e irónico gato que nos describe como es la sociedad japonesa de finales de la era Meiji, que es cuando la sociedad japonesa empieza a volverse moderna y más occidentalizada. El Gato protagonista remarca a menudo su orgullo por ser un felino, haciendo una constante comparación entre humanos y gatos. Culto, sarcástico y un artista de la observación, irá contándonos su día a día como animal "domesticado".

Los personajes están bien realizados, siempre vistos desde una perspectiva gatuna, por supuesto. Así, conocemos a artistas  y comerciantes arrogantes, al amo del propio gato, un profesor lleno de complejos y trabas, y toda una serie de personajes que encarnan algo del abirragado espíritu de esos individuos de clase media alta de principios de siglo XX.

Una novela a veces divertida; otras, compleja. Lo más interesante es como el autor logra encarnar la naturaleza propia de un felino para criticar una sociedad frívola y poco caritativa que finge constantemente lo que no es. Pero El Gato protagonista está ahí como observante y no pierde la oportunidad de burlarse de ellos, demostrándonos lo tontos que a veces somos los seres humanos. ¡Imperdible!


Historia de una gaviota y del gato que le enseñó a volar- Luis Sepúlveda


Siempre he dicho que a quien no le conmueva este libro no puede ser humano. Y es que esta bella historia, narrada por Zorbas, "una gato negro, grande y gordo", es realmente imprescindible no solo para quienes aman a los felinos, sino para todos quienes gustan de historias bien contadas y con lecciones que no necesitan apelar a la moralidad para llegarnos al alma.

Zorbas es un gato doméstico que cuida y ama a su dueño, pero que también recorre los muelles de la ciudad de Valparaíso para juntarse con sus amigos, una pandilla variopinta de gatos callejeros que vamos conociendo a lo largo de la novela.

Un día, Zorbas encuentra a una gaviota que yace moribunda por culpa del petróleo. Ella le pide al gato que se haga cargo de su huevo y que cuide y le enseñe a volar a su cría. La gaviota finalmente muerte. Zorbas, a pesar de querer comerse el huevo, decide que cumplirá la última voluntad de la gaviota. Pero para ello necesitará la ayuda de sus amigos, los gatos del puerto, ya que no será tan fácil criar a un polluelo.

"Afortunada", será el nombre de la gaviota que nacerá del huevo. Ella considerará a Zorbas como su padre y vivirá creyendo que es un gato. Sin embargo, la voluntad de su madre era que aprendiera a volar, por lo que Zorbas -encariñado ya con la pequeña gaviota- se enfrentará a una tarea aún mayor: enseñarle a Afortunada a emprender el vuelo para que pueda aceptar su verdadera naturaleza, lo que implicará dejarla ir de su lado.

Fue uno de los libros que me hicieron enamorarme del placer de la lectura y lo releo a menudo. Hace poco, en España adaptaron el libro a su versión animada, que está bastante bien, aunque yo sigo prefiriendo el libro. Y el final es precioso, para echarse a llorar. Un libro inolvidable que nunca dejaré de recomendar.


El paraíso de los Gatos y otros cuentos gatunos



Nórdica libros nos trae esta imperdible antología de cuentos protagonizados por gatos, dela mano de autores clásicos como Émile Zola, Mark Twain, Kipling y Saki. El libro es una edición preciosa y reúne cuatro cuentos bellamente ilustrados por diferentes dibujantes.

El primer cuento es el que da título al volúmen: "El paraíso de los Gatos". Es un relato escrito por Émile Zola narrado por un gato de angora que decide volver realidad su mayor sueño: salir de su casa y salir a recorrer las calles, como un gato callejero, donde descubrirá que la vida, fuera de las cómodas paredes donde creció, no es tan fácil como creía. 

El segundo cuento está escrito por Mark Twain y se titula "El Gato de Dick Baker", que narra la historia de Thomas Cuarzo, un gato inocente e ingenuo que vive aventuras con un viejo buscador de oro.

El cuarto cuento, escrito por Kipling, se titula El Gato que andaba solo. Una historia hermosa donde Kipling nos cuenta como se establecieron las reglas y diferencias entre las razas de animales y hombres. Mientras que el gato es un ser que siempre anda solo y a quien no le importa realmente "si está aquí o allá".

El cuarto cuento, "Tober Mori", es el gato que aparece leyendo en la portada "El gato negro", de Poe, y cuenta la historia de Tober Mori, un profesor que logra que pueda hablar un gato. Este gato demuestra ser no solo divertido, sino extremadamente culto y de lengua mordaz, quien no dudará en criticar a la hipócrita sociedad eduardina, metiendo en más de un lío al pobre profesor Tober Mori.

El gatito espejo- Gottfriend Keller


Un libro difícil de encontrar, pero si logran tenerlo, no dudarán de su calidad literaria. Aquí nos encontramos con la historia de "Espejo", un gatito ingenuo que al quedar huérfano de amo debe transformarse en un gato más malicioso para poder sobrevivir en el mundo. Poco a poco iremos viendo, a través de sus ojos, una sociedad compleja y violenta, llena de prejuicios, de maldad y dolor. 

Espejo se irá convirtiendo no solo en un experto gato callejero, sino también en un filósofo. Pero cuando hace un pacto con un personaje sin escrúpulos, Espejo deberá recurrir a toda su astucia para salir del lío en el que se ha metido. 


Espero que les haya resultado interesante esta entrada, y si conocen otros libros protagonizados por gatos, no duden en hacérmelo saber ;)

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